martes, 19 de abril de 2011

"ENTRE DOS FUEGOS"


1 Crónicas 19
El rey David quiso ser amable con sus vecinos, así que, por ocasión de la muerte del rey Nahas, envió una delegación de embajadores a darle el pésame al príncipe heredero. Sorprendentemente, el nuevo rey amonita trata despóticamente a los mensajeros de David ridiculizándolos vilmente.

Ante esta declaración de guerra, David envía a su ejército al mando de Joab. Cuando la armada israelita acude a la guerra, se ve sorprendida por ataques en dos frentes. ¿Qué hacer cuando no buscamos el problema, pero allí está, y no solamente uno, sino dos a la vez?
Te animo a que leas esta interesante historia en el capítulo 19 del primer libro de Crónicas. Allí vemos que los amonitas en vez de disculparse por la afrenta, se reúnen para pelear contra Israel a la entrada de Rabá, pero además, contrataron a un ejército muy entrenado de sirios para que atacara por la retaguardia. En esta guerra podemos aprender de la manera en que Joab salió avante frente a sus grandes problemas simultáneos:
1. ASIGNÓ LOS RECURSOS ADECUADOS PARA CADA FRENTE. Para enfrentar al ejército profesional y equipado de los sirios escogió sus mejores guerreros y asumió el mando de ellos. Para enfrentar a los amonitas asignó el grueso de su ejército.
2. PROPICIÓ LA SOLIDADRIDAD. Dijo a su hermano Abisaí, quien estaba a cargo del otro frente: “Si los sirios fueren más fuertes que yo, tú me ayudarás; y si los amonitas fueren más fuertes que tú, yo te ayudaré…”
3. INYECTÓ ENTUSIASMO A SUS HOMBRES. “…Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios,…”.
4. SE ENCOMENDÓ A DIOS. “…y haga Jehová lo que bien le parezca.” (V. 11 y 12)
El resultado fue que Joab derrotó al ejército mercenario, el cuál huyó ante él; los amonitas al ver que los sirios huían, también huyeron.
Después de esta victoria, Joab se retira, no aprovecha la ocasión para posibles conquistas, pues esa no era su misión; sin embargo, los sirios no quedaron conformes con la humillación recibida, piden refuerzos y contraatacan. Dios vuelve a darle a Joab una victoria tan contundente, que se los sirios se someten y se vuelven tributarios de David.
Conclusión:
• Sigamos el ejemplo de Joab, quien se esforzó, actuó rápidamente y con astucia, pero sobre todo, se encomendó a Dios.
• Cuando los problemas afecten a la familia, iglesia, país, grupo etc., entendamos que estamos en el mismo barco y debemos apoyarnos mutuamente en esas dificultades.


TRANSFORMADOS PARA SERVIR
JOSIAS I. GONZÁLEZ

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